El UCAM Murcia atraviesa uno de los mejores momentos de forma de la temporada, tras superar a Joventut de Badalona por 80-77, con una conexión total entre equipo y afición que ha convertido el Palacio en un fortín casi inquebrantable. Solo la derrota ante Lugo y la visita a La Laguna han empañado un balance espectacular de 8 victorias, que mantiene al conjunto universitario en la tercera plaza y aspirando a todo.
En un duelo de máxima exigencia ante una Penya plagada de talento, con nombres como Ricky Rubio, Tomic y Hakanson, el UCAM volvió a sacar su carácter competitivo y su seña de identidad: garra, intensidad y compromiso colectivo.
A pesar de la ausencia de Cacok, el equipo respondió con personalidad. Cate asumió galones firmando un gran partido con 15 puntos y 11 rebotes, mientras que Ennis lideró al ataque con una actuación estelar de 22 puntos. En los momentos decisivos, volvieron a aparecer los habituales: Forrest, Saint-Roos y Radebaugh, claves para cerrar un triunfo de prestigio.
El UCAM cree, el Palacio empuja y el sueño de la COPA está casi hecho.
