La Ermita del Salitre da el paso decisivo hacia su recuperación

La ciudad de Murcia avanza en la rehabilitación y puesta en valor de uno de sus enclaves patrimoniales más singulares con la aprobación del Proyecto de Rehabilitación de la Capilla del Vía Crucis, conocida popularmente como Ermita del Salitre. La Junta de Gobierno ha dado luz verde a esta actuación, que permitirá consolidar, restaurar y reactivar este histórico edificio, garantizando su conservación y su recuperación como espacio cultural al servicio de la ciudadanía tras haber sido autorizado por la Dirección General de Patrimonio.

Un proyecto para conservar, restaurar y devolver este espacio a los murcianos

El proyecto tiene como objetivo principal la recuperación arquitectónica y funcional de la ermita, respetando de forma estricta su carácter histórico y su grado máximo de protección patrimonial. Al tratarse de un inmueble con protección integral (Grado 1) dentro del Plan Especial del Conjunto Histórico de Murcia, todas las actuaciones previstas se fundamentan en criterios de mínima intervención, reversibilidad y respeto absoluto a sus características originales.

Las obras, que cuentan con un presupuesto de 346.034,77 euros y un plazo de ejecución aproximado de 6 meses, contemplan actuaciones de consolidación estructural, especialmente en muros de carga, cubiertas y elementos de cantería erosionados; conservación de los materiales tradicionales mediante la eliminación de morteros incompatibles y su sustitución por morteros de cal; el saneado de muros afectados por humedades; y la reparación de fisuras y grietas. Asimismo, se abordará la restauración de los elementos más valiosos del conjunto, como la fachada de piedra, la cúpula y su remate original, las vidrieras y los elementos decorativos.

Especial relevancia adquiere la restauración de las pinturas murales al temple realizadas en 1952 por Manuel Muñoz Barberán, cuya conservación constituye una parte esencial del valor artístico del inmueble. El proyecto define criterios técnicos específicos para su limpieza, consolidación y protección, garantizando su preservación a largo plazo.

El proyecto incluye también actuaciones de rehabilitación funcional orientadas a mejorar la accesibilidad, la seguridad y la habitabilidad del edificio, siempre de forma plenamente compatible con su protección patrimonial. Se dotará a la ermita de instalaciones básicas de fontanería, saneamiento e iluminación -tanto ambiental y museística en el interior como monumental en el exterior- que permitan su uso cultural futuro. Asimismo, se prevé el acondicionamiento del entorno urbano inmediato, recuperando la lectura original de los volúmenes del edificio y mejorando el drenaje y la pavimentación del espacio que lo rodea.

Centro de Interpretación de los Auroros de la Huerta de Murcia

Una vez rehabilitada, la Ermita del Salitre se destinará a equipamiento público de uso cultural, con funciones expositivas y museísticas. En el marco del proyecto municipal Murcia Barroca, el edificio se concibe como un espacio singular para la divulgación del patrimonio histórico de la ciudad y como lugar de interpretación de tradiciones profundamente arraigadas, como los Auroros de la Huerta de Murcia.

Rigor técnico y control arqueológico

Dada su localización en el casco histórico y en una zona de protección arqueológica, el proyecto incorpora un exhaustivo estudio histórico-arqueológico y contempla el seguimiento continuo de todas las actuaciones por parte de técnicos especializados, en coordinación con los servicios municipales y con la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia. Este control garantiza la preservación tanto del edificio como de su subsuelo, reforzando la compatibilidad entre la rehabilitación y la protección patrimonial.

Un edificio excepcional en la historia de Murcia

La Ermita del Salitre es la única estación conservada del antiguo Vía Crucis urbano establecido en 1598 por los franciscanos descalzos del convento de San Diego. Datada en el siglo XVIII en su configuración actual, ha estado históricamente vinculada a la Real Fábrica de Salitre, creada en 1654 por orden de Felipe IV, y constituye un testimonio único de la religiosidad, la vida urbana y la evolución histórica de Murcia.

Tras sufrir graves daños durante la Guerra Civil, el edificio fue prácticamente reconstruido en 1952, momento en el que se incorporaron las pinturas murales que hoy forman parte inseparable de su valor artístico.

Compromiso firme con el patrimonio histórico

La recuperación de la Ermita del Salitre se inscribe en una estrategia más amplia del Ayuntamiento de Murcia para proteger y poner en valor el patrimonio histórico de la ciudad. En este contexto, el Consistorio capitalino ha movilizado más de veinte millones de euros destinados a la conservación de edificios y espacios patrimoniales, reforzando su compromiso con la memoria colectiva, la identidad urbana y la transmisión del legado histórico a las futuras generaciones.

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