El Real Murcia vio frenada su buena dinámica tras caer por 2-1 ante el Nàstic en el Nou Estadi, en un partido donde los granas compitieron, pero volvieron a penalizar errores puntuales y la falta de acierto en momentos clave. Después de tres victorias consecutivas, el equipo de Curro Torres pierde una oportunidad de oro para engancharse a la zona alta y seguirá mirando de reojo la pelea por la permanencia.
El encuentro comenzó con personalidad del Murcia, que salió dominador y generando peligro en los primeros minutos, con ocasiones claras de Cristo y Óscar Gil. Sin embargo, el plan del Nàstic estaba claro: repliegue y castigar a la contra. Y así llegó el 1-0. En el minuto 10, Jaume Jardí filtró un gran balón a la espalda de la defensa, Gazzaniga dudó en la salida y Baselga no perdonó.
El gol cambió el guion. El Murcia mantuvo la posesión, pero empezó a atascarse ante un rival muy sólido atrás. Las mejores ocasiones antes del descanso volvieron a ser para los locales, incluyendo un disparo al palo de Baselga, mientras los granas no encontraban claridad en los últimos metros.
Tras el paso por vestuarios, el equipo murcianista dio un paso al frente. Más intensidad, más presencia en campo rival y una sensación creciente de peligro. Curro Torres movió el banquillo y encontró premio inmediato: en el minuto 68, Víctor Narro puso un gran centro que Juanto Ortuño cabeceó a la red para hacer el empate.
El gol hacía justicia a los méritos del Murcia, que vivía sus mejores minutos. Pedro Benito tuvo el 1-2 en sus botas, pero se encontró con una gran intervención de Rebollo. El partido entró entonces en un tramo abierto, con ambos equipos buscando la victoria.
Y cuando parecía que el empate podía ser el resultado final, llegó el golpe definitivo. En el minuto 90, Juanda Fuentes se marchó por velocidad y su centro lo acabó introduciendo Jon García en propia portería, desatando la euforia local y dejando sin premio al Murcia.
Aún hubo tiempo para la polémica, con una revisión por posible penalti sobre Pedro Benito en el añadido, pero el colegiado no señaló nada.
El Real Murcia se marcha de vacío en un partido donde no fue inferior, pero donde volvió a pagar caro cada error. Un duro golpe para las aspiraciones granas, que corta la buena racha y obliga a seguir remando en una temporada más complicada de lo esperado.
