El combustible supera los 2 euros y agrava la presión sobre agricultores, autónomos y familias

La subida de los carburantes vuelve a disparar los costes de transportistas, autoescuelas, pescadores y pequeños negocios mientras el campo alerta de una situación cada vez más complicada

El precio de los carburantes vuelve a situarse como una de las principales preocupaciones para miles de trabajadores, empresas y familias. Algunas estaciones ya han alcanzado precios superiores a los dos euros por litro, un incremento que vuelve a poner contra las cuerdas a sectores con una elevada dependencia del combustible, como el transporte, la agricultura, la pesca o las autoescuelas.

La subida del gasóleo y la gasolina no solo afecta a grandes empresas, sino también a pequeños autónomos, profesionales por cuenta propia y usuarios particulares, que afrontan un aumento del coste diario para desplazarse, trabajar o mantener sus actividades. El encarecimiento del combustible se suma además al incremento de otros gastos como energía, suministros, mantenimiento de vehículos y maquinaria.

El campo reclama medidas ante el aumento de costes

En el sector primario, la situación genera especial preocupación. Agricultores, sector pesquero y ganaderos señalan que el aumento del gasóleo y de los costes de producción no se está reflejando en los precios que reciben por sus productos, reduciendo la rentabilidad de muchas explotaciones y actividades.

En el caso de la pesca, algunas cofradías de la Región de Murcia advierten de que el elevado precio del combustible está provocando que determinadas salidas al mar dejen de ser rentables. Los profesionales señalan que, en algunas jornadas, el gasto necesario para faenar en combustible, mantenimiento y otros costes se aproxima o supera los ingresos obtenidos por las capturas.

A esta situación se suma la preocupación del sector agrícola por la entrada de productos procedentes de terceros países. Las organizaciones agrarias reclaman mayor control sobre estas importaciones y denuncian que los productores europeos afrontan unos costes y exigencias que, según defienden, no siempre se aplican en las mismas condiciones a los productos que llegan del exterior.

El SCRATS apoyará las movilizaciones agrarias

El Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) ha anunciado que secundará las manifestaciones que convoquen próximamente las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA.

Desde el sindicato de regantes consideran que la situación del sector primario es “insostenible” y apuntan que el incremento de los costes de producción está reduciendo los márgenes de agricultores y ganaderos sin que tenga un reflejo equivalente en los precios de venta.

Además, el SCRATS recuerda que la subida del combustible coincide con la incertidumbre sobre los recursos hídricos para las próximas campañas. Los regantes señalan que, pese a que el año hidrológico ha sido favorable, continúa la preocupación por los recortes del trasvase Tajo-Segura y por la situación de determinados pozos necesarios para mantener la actividad agrícola.

Un problema que afecta a toda la economía

El incremento del precio de los carburantes vuelve así a convertirse en un factor de presión para numerosos sectores productivos y para los ciudadanos. Transportistas, agricultores, pescadores, autónomos y familias afrontan un nuevo escenario de aumento de costes mientras reclaman medidas que permitan contener el impacto económico de llenar el depósito.

En la Región de Murcia, donde el vehículo es una herramienta esencial para muchas actividades económicas y profesionales, el encarecimiento del combustible vuelve a situarse como uno de los principales retos para mantener la rentabilidad de negocios y explotaciones.

Total
0
Shares
Noticias relacionadas