El colapso en los servicios de Urgencias de la Región de Murcia vuelve a situarse en el centro del debate político y sanitario. En el Hospital General Universitario Santa Lucía, el Grupo Municipal Socialista denuncia que la presencia continuada de más de 40 camas en los pasillos refleja una situación límite y evidencia, a su juicio, la falta de capacidad de gestión del gobierno local para dar respuesta a las necesidades reales de la ciudadanía.
El concejal socialista Pedro Contreras ha señalado que esta situación no solo pone de manifiesto una sobrecarga estructural del sistema, sino también la necesidad de exigir al Ejecutivo regional mejoras en financiación y condiciones laborales para el personal sanitario. En este sentido, recuerda que el Servicio Murciano de Salud depende del Gobierno autonómico presidido por Fernando López Miras, y no del Ministerio de Sanidad, por lo que considera clave que desde el Ayuntamiento se eleve esa reivindicación.
Un escenario similar se vive en Murcia, concretamente en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, donde la situación en Urgencias ha sido calificada como “muy preocupante” por profesionales sanitarios. Según ha explicado Daniel Nova, delegado del Sindicato Médico CESM y médico de Urgencias, más de 75 pacientes permanecen actualmente en los pasillos a la espera de una cama de hospitalización.
Esta realidad tiene un impacto directo en los pacientes, que deben esperar en condiciones que no garantizan ni su dignidad ni su seguridad, dificultando además una atención sanitaria adecuada. Al mismo tiempo, la presión recae sobre los profesionales —médicos, enfermeros, auxiliares y celadores— que trabajan bajo una sobrecarga constante, en un entorno que no reúne las condiciones necesarias para ofrecer una atención de calidad.
A la saturación asistencial se suma la frustración del personal sanitario, que ve limitada su capacidad para atender a los pacientes como merecen. Mientras tanto, sigue pendiente una reunión con la Consejería de Sanidad en la que se abordará esta problemática, que ya se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sistema sanitario regional.
