El Real Murcia se llevó un duro golpe en su visita a Madrid. Los de Sergi Guilló no pudieron prolongar su buena dinámica y cayeron con claridad ante el Atlético Madrileño (4-0) en un encuentro en el que el cansancio acumulado por el viaje a La Palma y el esfuerzo de la Copa Federación terminó pasando factura.
El conjunto grana llegaba al duelo después de una semana exigente, con prórroga incluida ante el CD Mensajero en Copa Federación y con otro compromiso copero ya en el horizonte frente al Orihuela. Una carga de minutos que se notó especialmente ante un filial rojiblanco que castigó cada error.
El partido se puso cuesta arriba muy pronto. En el minuto 9, Jorge Mier derribó a Marc Domenech dentro del área y el colegiado señaló penalti. Santos asumió la responsabilidad y engañó a Dani Jiménez para poner el 1-0 en el marcador.
El Atlético Madrileño tomó el control del encuentro y obligó al Murcia a defender cerca de su área. Los de Guilló intentaron reaccionar tras la pausa de hidratación, con más intensidad y agresividad, pero sin generar demasiado peligro. Antes del descanso llegó el segundo golpe: Cubo apareció en un saque de esquina para imponerse en el juego aéreo y colocar el 2-0.
El Real Murcia buscó un cambio de dinámica tras el paso por vestuarios y estuvo cerca de meterse en el partido. La ocasión más clara llegó en el minuto 50, cuando Flakus estrelló un remate en el palo tras una buena acción colectiva en la que participaron Moyita y Javi Mier.
Sin embargo, el Atlético Madrileño no perdonó. Cubo volvió a aparecer en el minuto 52 para hacer el tercero tras dejar atrás a Héctor Pérez y batir a Dani Jiménez con un disparo con la derecha. Poco después, Alcañiz cerró la goleada con el 4-0 definitivo, dejando el partido completamente sentenciado.
El marcador deja al Real Murcia con una derrota contundente en un partido donde acusó el desgaste de una semana intensa. Ahora los granas tendrán que corregir errores, recuperar fuerzas y volver a competir en Copa Federación, donde buscarán seguir avanzando ante el Orihuela.
