Domingo | 18:15 h | Can Misses
El Real Murcia afronta una nueva jornada liguera con un reto exigente en Can Misses. El duelo ante la UD Ibiza marca el inicio de una segunda vuelta en la que el murcianismo quiere dar un paso al frente, apoyado en la ilusión del mercado invernal y en la ambición de un equipo que no renuncia a nada
Un escenario siempre complicado
Can Misses es uno de esos campos donde cada balón se pelea como si fuera el último. La UD Ibiza, diseñada para pelear arriba, no ha encontrado la regularidad esperada, pero mantiene una plantilla peligrosa y un contexto que obliga al Murcia a competir con máxima concentración desde el primer minuto. La semana pasada golearon al Cartagena (1-4) y aún queda mucho campeonato a los ibicencos para llegar a puestos más altos.
Un Murcia con hambre y caras nuevas
El conjunto grana llega a la cita con la sensación de que la segunda vuelta puede marcar el rumbo definitivo de la temporada. La necesidad de sumar se mezcla con la ilusión que han generado las recientes incorporaciones, pensadas para elevar el nivel competitivo del equipo.
Óscar Gil, jerarquía para la defensa
Uno de los nombres propios del partido puede ser el del central Óscar Gil, refuerzo invernal que llega del Castellón para aportar experiencia, liderazgo y solidez a la zaga murcianista. Su presencia debe ayudar a ganar contundencia atrás y a transmitir seguridad en un partido que se prevé intenso.
Víctor Narro, talento y desborde
En ataque, todas las miradas están puestas en Víctor Narro, habilidoso extremo procedente de la Sampdoria. Velocidad, regate y atrevimiento para el uno contra uno, justo lo que necesita el Murcia para romper defensas cerradas y generar desequilibrio por banda.
El mercado no se cierra: suena Calavera
Más allá del partido, el murcianismo sigue atento al mercado. En las últimas horas ha ganado fuerza el rumor del posible fichaje de Calavera, mediocentro del Tenerife. Un perfil físico y con experiencia que encajaría en la medular grana si finalmente se concreta la operación.
