El cuidado personal es un sector que siempre mantiene una demanda constante, incluso en momentos de incertidumbre económica, y es un gasto muy habitual en el presupuesto de una gran parte de la población. Esto lo convierte en una una opción atractiva para quienes buscan emprender con un negocio propio: no en vano, las cifras demuestran que montar una peluquería, una barbería o un centro de estética es una inversión rentable.
En España, el conjunto del sector que engloba peluquerías y centros de estética facturó cerca de 4.500 millones de euros en 2024, y en concreto los servicios profesionales de belleza y salones de peluquería empiezan a mostrar proyecciones de crecimiento sostenido en los próximos años, con estimaciones de expansión de mercado de más del 6 % anual hasta 2026. Por este motivo, son muchos los emprendedores que se están animando a abrir sus propios establecimientos. Pero ¿por dónde empezar si quieres abrir tu propia peluquería o barbería? Eso es lo que vamos a explicarte en este artículo.
Elegir el local y amueblarlo de forma adecuada
Uno de los puntos que más condiciona el éxito de una peluquería o barbería es la elección del local. Decidir entre alquilar o comprar depende del presupuesto que tengas disponible y del horizonte a largo plazo del proyecto, aunque la solución más frecuente al emprezar es el alquiler, ya que reduce la inversión inicial y ofrece mayor flexibilidad si el negocio necesita adaptarse o cambiar de ubicación.
Una vez ya has decidido si quieres comprar o alquilar, elegir bien la ubicación es determinante. La visibilidad, el tránsito peatonal, la cercanía a otros comercios y el perfil del barrio influyen directamente en la captación de clientela. Un local bien situado puede compensar una inversión inicial más alta, mientras que si el local está más escondido o colocado en una zona con poca afluencia de gente puede dificultar el crecimiento, incluso aun ofreciendo un buen servicio.
La importancia de decorar bien el espacio
Una vez elegido el espacio, llega el momento de pensar en cómo amueblarlo y distribuirlo. La organización interna debe cumplir con tres requisitos ineludibles: facilitar el trabajo diario, cumplir con las exigencias normativas y resultar atractivo, estético y agradable a los clientes. En este punto, contar con proveedores especializados como Grupo Belleza, que ayudan a entender cómo seleccionar equipamiento pensado para un uso intensivo, priorizando la ergonomía, la resistencia de los materiales y la comodidad tanto del profesional como de la persona que recibe el servicio.
En cualquier caso, necesitarás sillones regulables, lavacabezas, espejos, materiales para el peinado y corte (maquinillas, tijeras, secadores, etc.) y productos profesionales para el cuidado del cabello. El mobiliario de peluquería influye directamente en la eficiencia del trabajo y en la prevención de lesiones derivadas de malas posturas, así como en la percepción que tiene la clientela del establecimiento; por tanto, todos los muebles y materiales que vayas a utilizar deben estar correctamente ubicados para crear un entorno de trabajo ordenado y profesional.
Presupuesto y trámites legales
Antes de pensar en tijeras, sillones o decoración, el primer paso consiste en definir bien el proyecto. Abrir una peluquería o barbería en España exige una planificación económica realista que tenga en cuenta la inversión inicial, los gastos fijos mensuales y el tiempo necesario hasta alcanzar el punto de equilibrio. El alquiler del local, los suministros, los salarios, los impuestos y las cuotas de autónomos o de la sociedad deben estar bien calculados desde el inicio.
De todos estos aspectos, el que juega un papel más importante es el de la financiación para empezar el proyecto: las peluquerías y barberías son un negocio rentable, sí, pero como toda inversión requieren un gasto importante al principio para poder arrancar. Algunas personas tienen la suerte de poder optar por recursos propios, mientras que otras recurren a préstamos o líneas de financiación específicas para autónomos. En cualquier caso, es interesante disponer de un colchón económico para ayudar a afrontar los primeros meses de actividad con mayor tranquilidad.
Desde el punto de vista legal, por otra parte, es imprescindible cumplir con la normativa vigente. En función del municipio, será necesaria una licencia de apertura o una declaración responsable, acompañada de un proyecto técnico que certifique que el local cumple con las condiciones de seguridad, accesibilidad e higiene. A ello se suman las obligaciones fiscales, el alta en Hacienda y en la Seguridad Social, así como el cumplimiento de la normativa sanitaria, especialmente en lo relativo a la limpieza del material, la ventilación del espacio y la gestión de residuos.
Formación, equipo y gestión del día a día
Antes de abrir las puertas de tu negocio, debes conocer a la competencia que te rodea: analizar qué ofrecen otros establecimientos de la zona, cómo se posicionan y qué tipo de clientela atraen te permitirá definir una propuesta coherente y realista basada en ofrecer aquello que tus competidores no están proporcionando a los clientes. Pueden ser precios más bajos, ofertas de servicios combinados o incluso programas de fidelización como bonos de descuento.
Una vez que ya está funcionando tu peluquería o barbería, hay un aspecto que no puedes descuidar: la formación. Todos los sectores relacionados con la belleza y con la estética evolucionan con rapidez, por lo que es indispensable mantenerse al día en técnicas de corte, coloración o cuidado de la barba permite ofrecer un servicio acorde a las expectativas actuales.
Finalmente, si el negocio cuenta con más de una persona, la gestión del equipo humano también requiere atención. Es importante establecer turnos claros, definir responsabilidades y fomentar un buen ambiente de trabajo, ya que un equipo motivado y bien organizado repercute de forma directa en la calidad del servicio y en la fidelización de la clientela.
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