El Real Murcia sigue sin encontrar el camino. El conjunto grana volvió a dejar dudas y apenas pudo rescatar un empate (1-1) frente al Villarreal B en Nueva Condomina. El alivio llegó en el último suspiro, con un remate de Palmberg en el minuto 95 que maquilló un partido en el que los visitantes fueron superiores durante muchos tramos.
El filial amarillo se mostró más sólido y con las ideas claras. Fruto de esa seriedad llegó el tanto inicial de Álex Rubio en la primera parte tras una perdida incomprensible de Isi Gómez. Incluso pudo ampliar distancias con un gol de Viveros, anulado por fuera de juego. Hasta entonces, los murcianistas no habían ofrecido la imagen que se espera de un candidato al ascenso.
Solo al borde del descanso los de Joseba Etxeberria despertaron. Moyita, en su estreno como titular, fue la mejor noticia de la noche: personalidad con balón y ritmo en el juego. Alrededor suyo se generaron las mejores llegadas, con ocasiones para Ekain, Pedro Benito y Flakus.
En la reanudación, con Isi y Bustos fuera, entraron Antonio David y Pedro León. El guion apenas varió. El Villarreal B perdonó el 0-2 en un error del debutante Antonio David y, aunque los cambios buscaron un revulsivo, el Murcia nunca consiguió imponerse. Pedro León, ausente en banda izquierda, no aportó nada. Flakus llegó a celebrar un gol, pero por poco era fuera de jeugo
Cuando la derrota parecía inevitable, la insistencia en balones colgados al área acabó dando premio. Palmberg cazó uno en el tiempo añadido y firmó un empate tan agónico como inmerecido. La alegría, sin embargo, se vio empañada por la lesión de rodilla de Antxon Jaso, que se suma a la baja de Saveljich y complica aún más los planes de Etxeberria que ha confirmado que puede estar mucho tiempo fuera del equipo.
