El Real Murcia regresó a la competición con una victoria de peso ante el Nàstic de Tarragona (2-0) en Nueva Condomina. Los de Sergi Guilló fueron superiores durante buena parte del encuentro, especialmente en una primera mitad en la que pudieron ampliar su ventaja, y terminaron asegurando tres puntos importantes antes del derbi regional del próximo miércoles ante el Cartagena.
El conjunto grana salió decidido desde el inicio y pronto comenzó a merodear el área catalana. El dominio local encontró premio en el minuto 13, cuando Flakus se adelantó a su defensor para cabecear un centro preciso de Jorge Mier. El balón terminó en el fondo de la portería tras tocar ligeramente en Vicent Abril.
Con el 1-0, el Murcia siguió llevando la iniciativa, aunque el Nàstic demostró que podía hacer daño en cualquier momento. En el minuto 18, Dani Jiménez apareció para salvar a los granas, sacando con el pie un peligroso disparo de Diego Gómez que buscaba el empate.
Los locales continuaron generando ocasiones. Óscar Gil estuvo cerca de ampliar la ventaja con un gran cabezazo en el minuto 40 que se marchó rozando el poste. Antes, Javi Moreno también había probado fortuna tras una rápida contra, aunque su disparo se marchó desviado.
El descanso llegó con ventaja murcianista, aunque con la sensación de que el marcador podía haber sido más amplio.
Tras el paso por vestuarios, el Real Murcia mantuvo el control del partido, pero encontró más dificultades para darle velocidad a sus ataques y tomar buenas decisiones en los últimos metros. Sergi Guilló movió el banquillo dando entrada a Bustos y Palmberg por Chema Núñez y Javi Moreno.
El Nàstic apenas consiguió inquietar con claridad a los murcianos y el técnico grana continuó introduciendo cambios para mantener el control del encuentro. Eloy Sánchez sustituyó a Jorge Mier en el minuto 65 y, posteriormente, Joan Rojas y Alonso Yoldi entraron por Javi Mier y Héctor Pérez.
Cuando el partido parecía encaminarse hacia un final ajustado, apareció Óscar Gil. En el minuto 83, Jorquera puso un saque de esquina perfecto y el capitán del Real Murcia se elevó por encima de la defensa para conectar un potente cabezazo y establecer el 2-0.
El tanto sentenció prácticamente el encuentro. El Nàstic no encontró respuesta y el Real Murcia pudo administrar su ventaja hasta el pitido final.
Los cinco minutos de añadido no cambiaron el marcador y el conjunto de Sergi Guilló certificó una victoria clave para recuperar sensaciones y sumar tres puntos antes de una semana marcada en rojo en el calendario.
El Real Murcia vuelve a ganar y afronta ahora el gran compromiso del miércoles: el derbi regional ante el Cartagena, al que llegará con la moral reforzada tras un triunfo sólido en Nueva Condomina.
