El conjunto grana se impone gracias a un gol de Flakus desde el punto de penalti en el minuto 7 y resiste las acometidas locales, con Dani Jiménez como protagonista bajo palos y una expulsión de Íñigo Ramos que dejó al rival con diez desde el minuto 49.
El Real Murcia se llevó los tres puntos de su visita al Rayo Majadahonda en un encuentro de resistencia, trabajo defensivo y sufrimiento hasta el final. El equipo de Sergi Guilló hizo valer el tanto de Flakus en los primeros compases para conseguir una victoria especialmente significativa, al poner fin a una racha de casi dos décadas sin ganar en tierras madrileñas.
El encuentro comenzó de cara para los grana. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando Mesa agarró a Alberto González dentro del área y el colegiado señaló penalti. Flakus asumió la responsabilidad desde los once metros y, en el minuto 7, engañó al guardameta local para establecer el 0-1.
Con ventaja en el marcador, el Murcia trató de asentarse sobre el terreno de juego, aunque el Rayo Majadahonda fue ganando presencia con el paso de los minutos. Los locales comenzaron a apretar a partir de la media hora y pusieron en dificultades a los de Guilló, que tuvieron que emplearse a fondo para proteger su ventaja.
Pese al empuje madrileño, el Real Murcia también dispuso de oportunidades para ampliar distancias. En el minuto 43, Jorquera no consiguió conectar un buen remate tras un balón suelto dentro del área, desperdiciando una ocasión clara para colocar el 0-2 antes del descanso. El marcador ya no se movería en una primera mitad en la que los grana se marcharon a vestuarios con una mínima ventaja.
La expulsión no evitó el sufrimiento grana
La segunda parte arrancó con un giro importante. En el minuto 49, Íñigo Ramos vio la tarjeta roja directa tras una dura entrada sobre Héctor Pérez, dejando al Rayo Majadahonda en inferioridad numérica. El Murcia tenía por delante más de cuarenta minutos para administrar su ventaja, pero el encuentro estaba lejos de quedar resuelto.
De hecho, los locales continuaron buscando el empate y obligaron a intervenir en varias ocasiones a Dani Jiménez. En el minuto 53 llegó una de las paradas más destacadas del partido, cuando el guardameta grana desvió un remate de Marín que buscaba el primer palo. El portero volvió a demostrar su importancia para mantener al equipo por delante.
El Murcia no terminaba de encontrar la tranquilidad y el Rayo Majadahonda seguía amenazando. En el minuto 71, Cristo Romero se plantó en un mano a mano ante Miguel Prieto, pero el lateral no logró superar al guardameta rival y desperdició una oportunidad para sentenciar el encuentro.
Quince minutos separaban entonces al equipo de Sergi Guilló de una victoria que podía tener un valor especial por el largo tiempo transcurrido desde su último triunfo en tierras madrileñas. Sin embargo, los grana todavía tendrían que resistir.
En el minuto 78, Dani Jiménez volvió a aparecer para evitar que el conjunto local encontrara el premio a su insistencia. Mientras tanto, Álvaro Bustos buscó la opción de provocar un penalti en el área contraria en el minuto 86, aunque la acción terminó sin que el Murcia pudiera aprovecharla para marcar el segundo.
Seis minutos de añadido para cerrar el triunfo
Con el tiempo reglamentario cumplido, el colegiado añadió seis minutos de prolongación. El Real Murcia tuvo que mantener la concentración hasta el último instante para proteger el 0-1 y evitar que el Rayo Majadahonda encontrara el empate.
Finalmente, el marcador no se movió y los tres puntos viajaron a Murcia. El gol de Flakus desde el punto de penalti, unido a las intervenciones decisivas de Dani Jiménez y al esfuerzo colectivo en defensa, permitió al conjunto grana cerrar una victoria trabajada fuera de casa.
El Real Murcia de Sergi Guilló logra así un triunfo de gran valor y puede empezar a mirar al siguiente compromiso con confianza: el duelo de la próxima semana frente al Zaragoza, una nueva cita para que la afición grana siga disfrutando de su equipo.
