El olvido de Manu Lara y Yoldi en la crisis del centro del campo del Real Murcia

El gran problema del Murcia en este arranque de 2026 tiene nombre propio: el centro del campo. Las múltiples combinaciones entre Isi, Sekou, Antonio David y el olvidado Palmberg —a las que se suma la baja por lesión de Moyita— han terminado por dejar al equipo sin gobierno. Un conjunto incapaz de dominar los partidos y completamente transparente para el rival.

Ni control del ritmo, ni jerarquía, ni continuidad. Cada jornada trajo una nueva fórmula sin que ninguna ofreciera estabilidad. El resultado: un Murcia partido en dos, vulnerable y sin identidad en la zona clave del juego.

Sekou, del primer cambio al banquillo… pese a su energía

En la etapa final del destituido Adrián Colunga hubo un patrón claro: Sekou era casi siempre el primer sustituido. Sin embargo, dentro del desconcierto general, era el centrocampista que más energía aportaba al equipo y el que ofrecía mayor rigor defensivo, sosteniendo al grupo en los momentos de desorden, pese a sus limitaciones en fase ofensiva.

Aun así, la continuidad nunca llegó. Y la situación alcanzó su punto más llamativo en el derbi ante el FC Cartagena, último partido de Colunga antes de su destitución y posterior relevo por Curro Torres, en el que Sekou no disputó ni un solo minuto. Una decisión difícil de entender en un centro del campo que volvió a naufragar.

A ello se sumaron experimentos como la ubicación de Bustos en la medular o la insistencia con un intrascendente Antonio David, sin peso real en el juego y un Isi Gómez superado en el derbi por De Blasis y Luismi Redondo.

Juventud ignorada… y una esperanza lejana

El caso de Manu Lara es especialmente significativo. Su debut llegó en Copa ante el Real Betis, un Primera División, equipo de competición europea y habitual en la zona alta de La Liga. Sorprende que se le lanzara en un escenario de máxima exigencia con el Enrique Roca lleno… y que respondiera con 69 minutos de personalidad, criterio y valentía. Viendo su rendimiento ante un rival de ese nivel, cuesta pensar que la Primera RFEF le pueda quedar grande.

Alonso Yoldi, por su parte, es un habitual en pretemporadas y amistosos, donde siempre deja detalles de calidad y personalidad. Incluso marcó en el partido benéfico de Navidad frente al UCAM Murcia CF. Sin embargo, cuando llegan los partidos oficiales, nunca termina de recibir una oportunidad real y continuada.

Ambos han demostrado que pueden aportar orden y claridad a un centro del campo que hoy es pura indefinición. La esperanza pasa por la recuperación de Moyita, llamado a ser el faro creativo del equipo, pero sus continuas lesiones no invitan a pensar en un regreso inmediato ni en una aportación a corto plazo. Mientras tanto, la medular sigue sin timón y el Murcia continúa buscando respuestas que quizá ya tiene en casa.

Sorprende que Colunga, ante los problemas en la medular, apostara por Héctor Pérez y Jorge Sánchez del filial en el centro de la defensa, jugadores jóvenes que rápidamente aportaron solidez y seguridad, mientras que Manu Lara y Alonso Yoldi, que ya habían demostrado capacidad, criterio y personalidad, continuaban relegados a la nada. La paradoja es evidente: en la defensa se confió en la juventud con resultados inmediatos, pero en el corazón del equipo, donde realmente se necesitaba orden y liderazgo, se optó por la experimentación y la inacción.

Total
0
Shares
Noticias relacionadas