El 11 de octubre de 2006, la Nueva Condomina en su inauguración acogió el amistoso entre España y Argentina que enfrentó a dos generaciones llamadas a marcar una época. La selección de Luis Aragonés se impuso por 2-1 con goles de Xavi Hernández y David Villa, de penalti, mientras que Bilos anotó para la Albiceleste.
Aquella noche ya brillaban nombres como Xavi, Iniesta, Villa, Sergio Ramos, el bloque que dos años después conquistaría la Eurocopa y abriría la etapa más gloriosa de la historia del fútbol español. Enfrente, un Lionel Messi de solo 19 años empezaba a demostrar por qué estaba destinado a convertirse en una leyenda del fútbol mundial.
Murcia fue el escenario donde se cruzaron, antes que nadie, dos generaciones irrepetibles. Un partido que hoy merece ser recordado.
