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¿Cómo pueden las empresas sacar partido del SEO?

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Redactado por José Andrés de ROM Murcia

El término SEO es imprescindible en el marketing digital, pero es algo en lo que, si no se profundiza lo suficiente, no se conoce con precisión. SEO es el acrónimo de Search Engine Optimization, lo que en español se traduce como optimización para motores de búsqueda.  En realidad no es más elaborar estrategias de marketing para aparecer bien posicionados en motores de búsqueda como Google y Bing.

Mediante ajustes técnicos y de contenido, los expertos en SEO y marketing digital son capaces de optimizar las webs de acuerdo a los algoritmos de los buscadores. ¿Y qué significa optimizar? Pues trabajar bien esos contenidos y el diseño técnico de las webs para que los portales aparezcan entre las primeras posiciones del buscador. Así, cuando un internauta realice alguna búsqueda, la web en cuestión ocupará un lugar destacado en la primera página de resultados.

Más allá de esto, y de manera secundaria, el SEO también tiene como objetivo ofrecer la mejor experiencia de usuario posible, de ahí que las cuestiones técnicas también sean relevantes. Una vez el usuario localiza una web concreta en la primera página de resultados, algo que ya favorece su experiencia, al clicar sobre ella debe sentirse cómodo, ágil al utilizarla.

¿Qué estrategias se pueden implementar para posicionar bien una web en Google?

El posicionamiento SEO es una estrategia que ayuda a aumentar la visibilidad de las webs. Con ella las empresas pueden atraer a más clientes y generar más interrelación con ellos, algo que se puede traducir en ventas, en publicidad o en buena reputación.

Este último punto es importante, porque únicamente ofrecer una buena experiencia de usuario ayuda a reforzar la imagen de las marcas. En este sentido, el SEO no debe tratar únicamente de aspectos meramente técnicos, sino profundizar en los contenidos, generando información de gran relevancia que ayudan a los problemas de los clientes.

Una de las acciones básicas que debe incluir cualquier proyecto de posicionamiento web es definir bien las palabras clave, que son aquellas que el algoritmo de Google detecta como más interesantes para colocar en un buen resultado a la web.

Junto a esto, no hay que dejar de lado el linkbuilding. A Google le encanta establecer redes muy complejas de portales interconectados. Este linkbuiliding conciste en construir enlaces que lleven a los usuarios a navegar de unas páginas a otras. No obstante, esta y otras acciones han de realizarse de manera comedida y siempre accediendo a contenidos relacionados.  Con el tráfico de enlaces, lo mejor es que sean otras las webs que enlacen al portal propio, pues así se gana en gana en relevancia.

Las palabras clave y el linkbuilding son estrategias que se incluyen dentro de una misma acción global, la del marketing de contenidos. Esta consiste es ofrecer información relevante al usuario sobre la temática que va buscando, con acceso a enlaces interesantes y con contenidos bien estructurados.

Por último, no está de más echar mano de herramientas de posicionamiento tanto gratuitas como de pago. Hay muchas y muy variadas, pero lo esencial es buscar algunas que determinen cuáles son las mejores palabras clave, las que ayuden en el proceso de indexación y las que ofrezcan datos reales de tráfico.

Resultados positivos… a medio plazo

Las labores de posicionamiento web no son gratuitas. Aprovechar estas herramientas implica realizar una inversión que, por suerte, tiene como resultado un retorno importante. Las estimaciones de gasto señalan que aparecer en la primera página de resultados de Google, también en Bing, puede costar entre 250 y 2.500 euros mensuales.

Más allá del dato numérico, que es muy general y no siempre muy acertado, lo recomendable es ponerse en manos de expertos. Agencias de SEO como https://www.eskimoz.es son referentes en España en esta materia. Su labor no consiste únicamente en desarrollar las estrategias citadas, sino en estar al tanto de todas las novedades en esta disciplina, que es totalmente cambiante.

De hecho, acciones que parecen muy exitosas en un periodo de tiempo dejan de ser funcionales por aparecer otras que resultan más atractivas. Los propios algoritmos de los buscadores se renuevan manera periódica, de modo que hay que estar al tanto ede esas novedades.

El tiempo medio que necesita una empresa para posicionarse entre los primeros resultados de Google va de dos a seis meses. Y eso es solo el principio, pues a partir de ahí tocará seguir trabajando de manera insistente en esta materia. La buena noticia es que ya esa visibilidad se traduce en una cantidad más significativa de tráfico hacia la web.

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