El Real Murcia volvió a reinar en el Cartagonova. Lo hizo sobre el césped, donde fue más intenso, más firme y más preciso, y también en la grada, donde los más de 3.000 granas que viajaron hasta la ciudad portuaria celebraron un triunfo que llevaba demasiado tiempo guardado. El cabezazo del canterano Héctor Pérez decidió un derbi que volvió a demostrar que, sin importar la categoría, este duelo siempre late a ritmo de élite.
Un arranque grana y un Cartagena sin respuesta
El equipo de Pablo Alfaro (Colunga en la narración original) salió con el colmillo afilado. Antes del minuto 10 ya había forzado dos córners y probado a Lucho García con un disparo de Ekain. El Cartagena, en cambio, entró frío, impreciso y con pérdidas en zonas comprometidas. A balón parado llegó el golpe definitivo.
En el minuto 17, Isi Gómez puso un córner perfecto, Lucho midió mal en la salida y Héctor Pérez, llegado desde el Imperial por urgencia, se elevó en el segundo palo para firmar un cabezazo histórico. Su segundo aviso, minutos después, volvió a acabar en el palo. El Cartagonova tembló.
El Efesé reacciona, pero no encuentra premio
Les llevó más de media hora entrar al partido, pero cuando lo hicieron, fueron capaces de encerrar al Murcia. Diego Gómez tuvo el empate en el 41’, completamente solo en el punto de penalti, pero mandó el balón por encima. Antes del descanso, el VAR revisó un posible codazo de Imanol Baz a Flakus que quedó en amarilla.
El Murcia aguantó el arreón final de la primera parte y se fue al descanso con la ventaja intacta tras cinco minutos de añadido.
El segundo tiempo: Gazzaniga sostiene y el cansancio pasa factura
El arranque de la segunda mitad fue un intercambio de golpes. Gazzaniga, impecable toda la tarde, firmó la parada del partido en un latigazo de Luismi Redondo que ya se cantaba como gol en la grada albinegra.
El Cartagena empujó con más corazón que fútbol. Javi Rey movió el banquillo, cambió el dibujo y dio entrada a De Blasis, Ander Martín y Ortuño. Pero el esfuerzo copero del jueves ante el Valencia (120 minutos) empezó a notarse: piernas pesadas, poca chispa y posesiones lentas.
El Murcia, en cambio, se defendía con orden y sufría lo justo. Con el paso de los minutos, los granas fueron reduciendo el partido, arañando segundos y enfriando el ímpetu local.
Un final sin ideas y un Cartagonova partido en dos
En los últimos diez minutos el Cartagena monopolizó la pelota, pero sin claridad. Centros previsibles, disparos lejanos y un equipo excesivamente vertical. El Murcia, aunque incapaz de encadenar dos pases en salida, resistió con entereza.
El añadido (4 minutos) fue un asedio sin mordida. Gazzaniga atrapó el último intento de Ander Martín y ahí se apagó definitivamente el Efesé.
La fiesta: un Fondo Norte teñido de grana
El pitido final desató el delirio en el Fondo Norte. Nadie se movía. Bufandas al cielo, cánticos interminables y foto final con los héroes del derbi. Enfrente, la afición albinegra despidió a los suyos entre aplausos, orgullosa del esfuerzo pese al golpe.
El derbi volvió. El primer asalto es grana.
El segundo, en febrero.
