El Real Murcia tuvo que sufrir hasta el último instante para defender su ventaja en el Maulí. El tanto de Diao, conseguido justo antes del descanso tras un saque de esquina, terminó siendo decisivo en un encuentro en el que los granas fueron de más a menos y acabaron resistiendo el empuje del Antequera.
Tras una primera mitad en la que los de Guilló llevaron la iniciativa, el escenario cambió por completo después del paso por vestuarios. El Antequera salió con otra marcha, adelantó líneas y comenzó a acumular llegadas sobre la portería de Dani Jiménez.
Los murcianistas se vieron obligados a defender durante muchos minutos. Luismi y Alberto probaron fortuna con sendos lanzamientos, mientras que los locales encontraron en las acciones a balón parado una vía para poner en aprietos a la defensa grana.
El Real Murcia trató de sacudirse la presión y Guilló movió el banquillo en el minuto 67 con la entrada de Yoldi y Álvaro Giménez por Palmberg y Flakus. Los cambios permitieron a los visitantes recuperar durante algunos minutos la posesión y alejar el peligro de su área.
Sin embargo, el Antequera no había dicho su última palabra. Los locales siguieron insistiendo con faltas laterales y centros al área, encontrándose una y otra vez con la resistencia de la zaga murcianista.
El encuentro también tuvo momentos de tensión. En el minuto 81, Álvaro Giménez vio la tarjeta amarilla y, poco después, el Antequera reclamó una posible agresión del jugador grana que el colegiado decidió no sancionar con expulsión tras las protestas locales.
El susto más importante llegó en el minuto 87. El Antequera encontró una buena ocasión para conseguir el empate, pero apareció Dani Jiménez con un auténtico paradón para sostener al Real Murcia y mantener intacta la ventaja visitante.
Con cinco minutos de añadido, los granas afrontaron el tramo definitivo con una única misión: aguantar. Jorge Mier también tuvo que ser atendido sobre el terreno de juego en los últimos compases, mientras el conjunto local apuraba sus opciones.
El gol de Diao acabó siendo oro para un Real Murcia que sufrió mucho más de lo esperado tras el descanso. Los de Guilló encontraron el premio antes del intermedio y tuvieron que defenderlo con uñas y dientes ante un Antequera que apretó hasta el final.
