La Confederación Regional de Organizaciones Empresariales de Murcia (CROEM) ha expresado su respeto al derecho constitucional de huelga y a la libertad sindical, aunque considera que la convocatoria de huelga general prevista para el próximo 11 de noviembre presenta un marcado componente político que desvirtúa su finalidad como instrumento de presión laboral.
La patronal murciana considera inadmisible que empresas, trabajadores y el conjunto de la sociedad deban asumir las consecuencias de una movilización dirigida contra las políticas públicas de vivienda, cuya responsabilidad corresponde a las administraciones. Además, cuestiona que la convocatoria se produzca tras años sin recurrir a una huelga general y en vísperas de unas elecciones generales.
CROEM ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de sindicatos, empresas y trabajadores para que la jornada transcurra sin incidentes y se respeten tanto el derecho de huelga como el derecho al trabajo de quienes decidan no secundarla, así como el desarrollo de la actividad empresarial.
Por otra parte, la organización empresarial reconoce la necesidad de facilitar el acceso a una vivienda digna e insta a los poderes públicos a impulsar políticas eficaces, estables y basadas en el diálogo y el consenso. En este sentido, reitera su disposición a colaborar con sindicatos y administraciones para buscar soluciones que mejoren el acceso a la vivienda y favorezcan al mismo tiempo el empleo y la actividad económica.
