Si bien el Ayuntamiento de Murcia ha participado 23 veces en la Semana Europea de la Movilidad entre 2002 y 2026, no se puede decir que, después de tantos años, haya quedado algo que realmente haya mejorado la movilidad en el municipio.
Este año, el lema era «¡Combina y muévete!». Sin embargo, parece que en Murcia se aplica de una manera particular: aquí somos «Ciudad Inteligente».
Para el resto de Europa, el lema es «Movilidad para todas las personas», que mantiene el tema que convirtió la última edición en un éxito: «Movilidad para todos», aunque centrado, en esta ocasión, en la equidad intergeneracional.
La intención es explorar cómo la colaboración entre grupos de edad, así como el uso de las habilidades y los recursos de cada generación, pueden hacer que la movilidad sea más inclusiva.
Aquí cuesta imaginar una sociedad en la que los sistemas de transporte se adaptan a todos los grupos de edad y satisfacen las necesidades de las generaciones actuales y futuras. Es mucho pedir, tal y como está la situación.
¿Alguien puede explicar este cambio?
En Murcia nos quedamos con una programación que ha reunido propuestas dirigidas a todas las edades y relacionadas con la movilidad activa, la educación, la accesibilidad, la recuperación del espacio público y el fomento del transporte público, según una nota del Ayuntamiento del día 13.
Todo correcto, pero la accesibilidad, la recuperación del espacio público y el fomento del transporte público son cuestiones que duelen, porque la realidad es muy diferente:
• Líneas abarrotadas en hora punta.
• Paneles informativos que continúan apagados, al igual que muchos de los pertenecientes a «Transportes de Murcia».
• Paradas importantes sin información sobre las líneas que pasan por ellas ni sus horarios.
• Paradas sin marquesinas y, en algunos casos, sin siquiera un banco para esperar cómodamente.
• Paradas situadas al nivel de la calzada, lo que dificulta enormemente el acceso al autobús.
• Autobuses con el piso muy alto en los que, además, no funciona el sistema de inclinación que permite reducir la altura para facilitar el acceso.
• Eliminación de carriles autobús y bicicleta.
• Paradas ocupadas por vehículos particulares o de reparto, lo que obliga al autobús a alejarse de la acera y complica la accesibilidad.
Esto es grave. El Ayuntamiento se comprometió con los trabajadores a solucionarlo, según una nota de prensa del 26 de agosto de 2025.
Sin embargo, bastaría con hacer cumplir una norma tan sencilla como que la Policía Local sancione a quienes utilizan estos espacios como aparcamiento.
Todo esto sí sería «Movilidad para todas las personas»: no repetir lo mismo año tras año, sino impulsar actuaciones que perduren, permitan disfrutar de una movilidad realmente eficaz y mejoren la calidad de vida de los habitantes de este complejo término municipal.
Por todo ello, la plataforma Defensa del Transporte Público quiere hacer llegar a toda la población, a través de los medios de comunicación, su opinión sobre cómo debería ser una Semana de la Movilidad: una celebración con acciones destinadas a mantenerse en el tiempo y lograr una mejora efectiva de la movilidad, y no lo que hemos tenido.
PorPlataforma Defensa del Transporte Público
