El equipo dirigido por Josan González puso fin a una larga sequía de títulos con una victoria de enorme valor ante un Barça que había sido su gran verdugo en los últimos años. Los murcianos se cobraron la revancha frente a los azulgranas, que les habían arrebatado la Liga la pasada temporada.
ElPozo llegaba a la cita con una nueva oportunidad para acabar con nueve años sin conquistar un trofeo, desde aquella Supercopa de 2017 ante Inter Movistar. Esta vez, el escenario era el Palau Blaugrana y el rival era de nuevo el Barcelona, pero el desenlace fue muy diferente.
Un inicio perfecto para los murcianos
Después de las dudas defensivas mostradas en la semifinal ante Palma, ElPozo salió a la pista con una concentración máxima. El Barça comenzó teniendo el control del balón y buscando dominar desde la posesión, pero los murcianos supieron aguantar y esperar su momento.
Ese momento llegó en el minuto 8. Gonzalo Santa Cruz se inventó una auténtica obra de arte: recibió de espaldas, levantó la pelota con un toque sutil y, tras girarse, conectó una volea que acabó en el fondo de la portería de Dídac para colocar el 0-1.
El gol dio alas a ElPozo, que no tardó en ampliar su ventaja. Apenas dos minutos después, Pachu apareció para hacer el segundo con un potente disparo cruzado tras una carrera por banda derecha, colocando un 0-2 que hacía soñar a los murcianos.
Sin embargo, el Barça reaccionó antes del descanso. El conjunto murciano se relajó con la ventaja y un error defensivo dejó solo a Eric Martel ante Antonio Navarro. El jugador azulgrana no perdonó y redujo distancias para poner el 1-2 y devolver la emoción a la final.
Un segundo tiempo de auténtica locura
ElPozo salió del vestuario dispuesto a recuperar el control y volvió a golpear muy pronto. A los tres minutos de la segunda parte, Marcel culminó una rápida contra tras una gran asistencia de Ricardinho para hacer el 1-3. Además, el Barça alcanzaba la quinta falta cuando todavía quedaba mucho partido por delante.
Pero enfrente estaba el Barcelona, un equipo que nunca baja los brazos. Un error defensivo de Drahovsky permitió a Joao Víctor sacar un potente disparo al palo corto y poner el 2-3, metiendo de nuevo a los azulgranas en la pelea por el título.
El Palau vivió entonces unos minutos de máxima tensión. El Barça encontró el empate gracias a Adolfo, que sorprendió a Antonio Navarro con una espectacular vaselina para colocar el 3-3 y llevar la final al límite.
Pero ElPozo tenía todavía más pólvora. La conexión entre Ricardinho y Marcel volvió a aparecer para que el brasileño marcara el cuarto tanto murciano, antes de que Gadeia, aprovechando el portero-jugador del Barça, hiciera el 3-5 que parecía definitivo.
Todavía quedaba sufrimiento. A falta de once segundos, Catela recortó distancias para poner el 4-5 y hacer temblar al conjunto murciano, pero ElPozo resistió los últimos instantes y pudo celebrar un título histórico.
