La Feria de Murcia deja a las pedanías sin transporte público nocturno.
La Plataforma en Defensa del Transporte Público denuncia que el Plan Especial de Movilidad y Transporte del Ayuntamiento de Murcia no garantiza una conexión adecuada entre las pedanías y el recinto de la Feria.
Nuevamente llega la Feria de la ciudad de Murcia y, una vez más, quienes vivimos en las pedanías nos quedamos sin una alternativa adecuada de transporte público ante la presentación, por parte del concejal de Movilidad, José Francisco Muñoz, del Plan Especial de Movilidad y Transporte que pondrá en marcha el Ayuntamiento de Murcia del 3 al 15 de septiembre con motivo de las fiestas.
¿De verdad nos merecemos esto?
La Plataforma en Defensa del Transporte Público no puede pasar por alto este hecho, que consideramos discriminatorio para una parte mayoritaria de la población del municipio de Murcia, séptimo municipio de España.
Además, estamos totalmente en desacuerdo con la afirmación del concejal, quien sostiene que la demanda nocturna «no es tanta como en otros horarios de refuerzo» y que «existen otras alternativas».
Tampoco es cierto que esta demanda esté contemplada adecuadamente en el nuevo modelo de transporte.
Según nuestros cálculos, de las 58 líneas no transversales, 25 no llegan a las 22:00 en días laborables, 32 no lo hacen los sábados y 39 tampoco llegan a esa hora los festivos.
Más allá de las 23:00, únicamente estarán operativas 9 líneas en días laborables, 10 los sábados y 3 los festivos. Además, solo una línea con destino a Alcantarilla llega hasta las 23:40.
Los servicios nocturnos, conocidos como «búhos», tendrán una frecuencia de una expedición cada dos horas, circularán por recorridos diferentes a los de las líneas diurnas y solo funcionarán los viernes, sábados y la víspera de la Romería.
Si, según el concejal, la demanda nocturna no existe, no se entiende que se plantee una ampliación horaria del servicio.
Aparcamientos disuasorios
En relación con la Feria que comienza hoy, consideramos que los aparcamientos disuasorios no son una solución válida durante toda la jornada. Cuando finaliza el horario habitual del transporte público, muchos usuarios quedan desconectados del centro de la Feria y encuentran dificultades para regresar a sus municipios y pedanías.
El Ayuntamiento afirma que el aparcamiento disuasorio de Almirante Loaysa, situado en la avenida del mismo nombre, está conectado con el tranvía y con las líneas C5 y L62.
Sin embargo, la línea C5 no pasa del cruce de Almirante Loaysa con Juan de Borbón y sus últimos servicios por la zona se producen alrededor de las 22:30.
En el caso de la línea 62, las últimas expediciones por esta zona se realizan aproximadamente a las 20:30, y únicamente de lunes a viernes.
Respecto al aparcamiento de Atocha, el Ayuntamiento señala que está conectado mediante la línea C5. No obstante, dudamos de que sus paradas estén realmente «situadas a escasos metros» del aparcamiento.
Para Fuenteblanca, la línea 50 puede ser una opción, aunque con importantes variaciones, ya que sus últimos servicios oscilan entre las 22:00 y las 23:00. Además, no interviene únicamente la línea 50B, como afirma el concejal, sino también las líneas 50A y 50D.
En cuanto al aparcamiento de la Ciudad de la Justicia, el Ayuntamiento afirma que está conectado mediante las líneas C3 y C4. Sin embargo, estas líneas solo funcionan de lunes a viernes y únicamente durante la mañana.
El tranvía ofrece mejores horarios. Desde Nueva Condomina, las últimas salidas se producen a las 23:02 de lunes a jueves y a las 00:02 el resto de los días. En sentido contrario, las últimas salidas son a las 23:37 y a las 00:37, respectivamente.
No obstante, los usuarios tendrían que llegar hasta La Circular y, desde allí, tomar la línea C2, o realizar el trayecto inverso según el horario que finalmente se establezca.
Esto tampoco es lo que debería esperarse de una ciudad que se presenta como moderna y que, además, se encuentra celebrando sus fiestas mayores.
Todo aparcamiento disuasorio que no esté situado cerca de una parada y conectado con el núcleo de la Feria hasta una hora prudencial carece de utilidad real, por mucho que se insista en lo contrario.
La lanzadera y la línea C2
La lanzadera propuesta puede ser una medida positiva, ya que conecta el eje Fica-Malecón. Sin embargo, solo resulta útil para las personas que ya se encuentran cerca de esa zona.
La nota municipal afirma que la línea C2 «incrementará su capacidad en 410 plazas diarias», pero no especifica cómo se llevará a cabo este aumento: si mediante una mayor frecuencia de paso, una ampliación del horario o un refuerzo de vehículos.
Según la información disponible, esta línea tiene una frecuencia de paso de 13 minutos los días laborables, 25 minutos los sábados y 45 minutos los festivos. Las últimas salidas desde La Circular se producen a las 22:00, salvo los festivos, cuando se adelantan a las 21:30.
La nota municipal también indica que «se añadirán ajustes dinámicos de frecuencia en función de la demanda real detectada mediante los sistemas de monitorización de la flota».
Estos ajustes no son suficientes si no se informa previamente de las frecuencias, los horarios y, especialmente, de la última salida desde cada cabecera.
Dentro de esos márgenes siempre se puede mejorar el servicio, pero los usuarios necesitan conocer con antelación las condiciones concretas del transporte para poder organizar sus desplazamientos.
Las pedanías, las grandes olvidadas
¿Y las pedanías? ¿Cómo se llega desde ellas? Pues mal.
Las expediciones son escasas de lunes a viernes y prácticamente insignificantes durante los fines de semana. Además, continúan afectadas por las restricciones aplicadas en 2012, hace ya demasiados años.
A esto se suma que algunas líneas ni siquiera circulan durante esos días y que los horarios no permiten asistir con normalidad a los actos programados que comienzan después de las 21:00.
Qué envidia nos producen ciudades como Alicante, Albacete o Almería, que sí saben preparar sus servicios de transporte público para las fiestas mayores.
Murcia no puede seguir presumiendo de modernidad y de reconocimientos mientras ignora la realidad de sus pedanías y las necesidades de quienes viven en ellas.
La Plataforma en Defensa del Transporte Público reclama al Ayuntamiento de Murcia un plan de transporte que garantice servicios suficientes, horarios nocturnos adecuados y una conexión real entre las pedanías y el recinto de la Feria.
