El Real Murcia volvió a sonreír lejos de casa tras imponerse por la mínima al Sevilla Atlético (0-1) en un partido irregular pero efectivo. Los granas suman así su segunda victoria consecutiva, toman aire en la clasificación y refuerzan su lucha por alejarse de los puestos de descenso.
El encuentro arrancó con un Murcia dominante en la posesión, pero espeso en los últimos metros. Los de Curro Torres controlaban el ritmo, aunque sin apenas generar peligro real. El primer tiempo fue un reflejo claro de ese guion: mucho balón, pocas ideas y escasas ocasiones. Ni siquiera un posible penalti sobre Flakus, revisado por el VAR, sirvió para romper la igualdad antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, el partido cambió de escenario. La entrada de Pedro Benito dio más presencia ofensiva y el equipo dio un paso adelante. El momento clave llegó en el minuto 55: centro preciso de Jorquera desde la izquierda y remate de cabeza de David Flakus Bosilj, que se reencontraba con el gol para firmar el 0-1.
Poco después, la expulsión de Aston Da Silva dejó al filial sevillista con diez, allanando el camino para los granas. El Murcia tuvo momentos para sentenciar, pero optó por una versión más conservadora con el paso de los minutos. Bajó el ritmo, priorizó la posesión y renunció prácticamente al segundo gol.
En el tramo final tocó sufrir. El Sevilla Atlético apretó tímidamente y el Murcia se replegó para proteger su ventaja. Gazzaniga firmó otra portería a cero sin complicaciones.
Victoria trabajada, sin brillo pero de enorme valor. El Real Murcia sigue creciendo desde la solidez defensiva, recupera a Flakus de cara al gol y, sobre todo, suma tres puntos que le permiten respirar y mirar con algo más de optimismo el tramo final de temporada.
