El Real Murcia no pudo pasar del empate sin goles ante el CD Teruel en un encuentro espeso, de ritmo bajo y en el que los granas nunca llegaron a sentirse cómodos. El Enrique Roca recibió una mañana de fútbol con ambiente especial —incluida la presencia del internacional marroquí Achraf Hakimi—, pero el duelo acabó sin grandes emociones y con un reparto de puntos que dejó mejores sensaciones para el conjunto visitante.
Primera parte: dominio estéril y la gran ocasión de Flakus
El partido comenzó con un Real Murcia con intención de dominar la posesión, aunque sin claridad en campo rival. El Teruel, muy ordenado con defensa de cinco, esperaba su momento para correr y aprovechar errores grana. A los diez minutos, un cabezazo tras un córner visitante obligó a Gazzaniga a intervenir sin problemas.
El encuentro se trabó aún más tras el minuto 20 debido a una incidencia médica en la grada que obligó a detener el juego durante unos minutos. En la reanudación, los murcianistas siguieron sin encontrar fluidez, perdiendo balones comprometidos que activaron al Teruel. Sergio Moreno tuvo una gran ocasión tras un error de Andrés López, pero Gazzaniga evitó el gol.
La mejor acción del Real Murcia llegó en el 42’. Pedro Benito filtró un pase espectacular para que David Flakus encarara al portero, pero el esloveno, escorado a la izquierda, finalizó con zurda rozando el palo en la más clara de la primera parte.
El descanso llegó tras cuatro minutos de añadido, con amarilla incluida para Teddy y la sensación generalizada de que ninguno de los dos equipos había logrado imponerse.
Segunda parte: cambios y más espesura
Pedro León ingresó al descanso buscando activar el juego ofensivo. De inmediato probó desde lejos tras un córner, aunque sin precisión. El guion, sin embargo, no cambió: posesión murcianista sin profundidad, y un Teruel más directo y peligroso en cada recuperación.
Con el paso de los minutos, el Real Murcia se fue diluyendo. Rodríguez y Sergio Moreno generaron peligro desde la frontal y dentro del área, obligando de nuevo a Gazzaniga a intervenir. El conjunto grana, cada vez más impreciso, perdió por completo el control y los visitantes empezaron a mandar en el partido.
Adrián Colunga movió el banquillo: entraron Cristo Romero, Isi Gómez y Palmberg buscando aire fresco, pero el ritmo seguía trabado. Pedro León lo intentó con un disparo flojo desviado por un defensor, y Pedro Benito tuvo un remate de cabeza que atrapó el meta visitante ya en el descuento.
Final sin goles y sensación agridulce
El encuentro murió tras cuatro minutos de añadido, con un Real Murcia frustrado, incapaz de imponer su juego y sometido durante varios tramos por un Teruel bien plantado y con mayor claridad ofensiva. El 0–0 final deja un sabor agridulce en la afición grana, que esperaba más de su equipo en un partido marcado por la falta de ritmo y precisión.
El Real Murcia suma, pero no despeja dudas, mientras que el Teruel se marcha del Enrique Roca con un punto trabajado y la sensación de haber estado más cerca del gol.
