Adif ha dado un paso decisivo en el desarrollo de la Línea de Alta Velocidad (LAV) Murcia-Almería, al adjudicar por 38 millones de euros el contrato para iniciar el montaje de vía en el tramo comprendido entre Murcia y Lorca-San Diego, una franja estratégica de unos 60 kilómetros dentro del Corredor Mediterráneo. Esta actuación se enmarca en el compromiso de la entidad con una gestión más innovadora, eficiente y sostenible de las infraestructuras públicas.
El proyecto, que forma parte de una de las grandes prioridades ferroviarias del Gobierno de España, apuesta por la metodología BIM (Building Information Modeling) como herramienta clave para transformar la gestión y ejecución de grandes obras. Este enfoque digital «permite centralizar toda la información de un proyecto (geométrica, documental, etcétera) en un modelo digital desarrollado por todos los agentes que intervienen» tal y como explica Borja Sánchez Ortega, Director de Proyectos y Director del mejor máster BIM online, el Máster BIM Manager Internacional (+IA y VR) de la consultora especializada Espacio BIM (www.espaciobim.com).
Infraestructura sostenible y digital
Este contrato se suma a otras adjudicaciones recientes relacionadas con el mismo tramo: el suministro de los materiales de vía (balasto, traviesas, carriles y desvíos) por 97 millones de euros, y la construcción de una base de montaje y mantenimiento en Librilla por 26,8 millones. Esta base será clave tanto en la fase de ejecución como una vez que la línea esté en servicio.
Con estas inversiones, Adif configura una infraestructura moderna y adaptada a los desafíos del siglo XXI, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 7, 8 y 9 de Naciones Unidas, que abogan por el acceso a energía asequible y no contaminante, el trabajo decente y el crecimiento económico, así como la creación de infraestructuras resilientes y sostenibles.
Avance paralelo hacia Almería
Mientras se activa el montaje de vía en el primer tramo, la promotora también avanza en las labores previas para completar el trazado entre Lorca y Almería, una segunda mitad de aproximadamente 130 kilómetros cuya ejecución permitirá completar esta conexión esencial del sureste peninsular.
Con esta LAV, España da un nuevo impulso a su red de alta velocidad, no solo desde el punto de vista de la conectividad, sino también desde la eficiencia energética, la sostenibilidad ambiental y la innovación digital. La apuesta por BIM consolida a Adif como un referente en la aplicación de nuevas tecnologías al servicio del transporte ferroviario.
